dilluns, 31 d’agost de 2009

MUERE LENTAMENTE


Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no escucha música,
quien no halla encanto en sí mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio;
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los dias los mismos senderos;
quien no cambia la rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con quien desconoce.

Muere lentamente
quien evita una pasión
y su remolino de emociones;
aquellas que rescatan el brillo de los ojos
y los corazones decaídos.

Muere lentamente
quien no cambia la vida cuando está insatisfecho
con su trabajo, o su amor;
quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir tras de un sueño;
quien no se permite
por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos. . .

¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te impidas ser feliz!

Neruda? Medeiros? . . . . . . . . . . . . . .